viernes, 16 de noviembre de 2018

Accidentes cardiovasculares e incapacidad en ancianos


En un artículo publicado en el Journal of American Medical Association del 3 de Mayo de 2006, investigadores de las Universidades de Pittsburgh, Pa, Wake Forest, Winstom Salem, NC, California, San Francisco, Florida, Gainesville, y Tennessee, Memphis, y Nacional Institute of Aging, Bethesda, Md, se proponen determinar si la prueba que consiste en caminar 400 metros lo más rápido posible, y el tiempo utilizado para recorrerlos, son factores que predicen la evolución de su estado físico en los ancianos.

El test utilizado en esta investigación ("long-distance corridor walk performance") consiste en recorrer un cuarto de milla (alrededor de 400 metros) "caminando lo más rápidamente que se pueda, pero sin correr, a un ritmo que puede ser mantenido por el individuo al que se practica la prueba".

Los participantes elegibles comunicaron que no tenían dificultad para caminar 400 metros, subir un tramo de escalera sin descansar o realizar las actividades básicas diarias. Fueron excluidos: los que pensaban abandonar su área de residencia en los próximos 3 años; los que necesitaban bastón u otro dispositivo para caminar; los que estaban siendo tratados por un cáncer.

Seguimiento y resultados


El seguimiento de los participantes se hizo alternativamente mediante examen en persona y llamada telefónica cada 6 meses, durante un periodo medio de 4,9 años.Los resultados fueron los siguientes: Al cabo de 6 años habían fallecido 430 participantes. La mortalidad global fue más elevada entre los que fueron excluidos o no completaron el test, que entre aquellos que sí lo completaron.

La incidencia de accidentes cardiovasculares fue más elevada en los excluidos del test y en los que no lo completaron, cuando se compararon con los que sí lo completaron. La limitación persistente de la movilidad ocurrió en 1.360 participantes [44%]. La probabilidad de la limitación persistente de la movilidad fue más elevada en los excluidos y en los que no completaron el test, que en los que sí lo completaron. Entre aquellos que completaron el test, cada minuto adicional que le fue necesario para completarlo se relacionaba con un 35% de mayor riesgo de mortalidad.

La conclusión es que la capacidad para completar el test de recorrer 400 metros a paso vivo, y el tiempo tardado en recorrerlos, son importantes factores pronósticos para la mortalidad total, los accidentes cardiovasculares, la limitación de la movilidad y la incapacidad para moverse, en las personas en la octava década de la vida.