viernes, 12 de julio de 2019

Donación de órganos y trasplantes en Ancianos


Los potenciales donantes de órganos para trasplantes se clasifican de acuerdo con la definición de su situación respecto a la vida y con las alteraciones que haya podido sufrir la perfusión del órgano donado antes del comienzo de su extracción del cuerpo del donante.

Donantes vivos

El órgano es extraído de un individuo vivo y el desarrollo técnico de la extracción se hace de tal modo que prácticamente no haya intervalo libre entre la interrupción de la perfusión sanguínea procedente del sistema vascular del propio donante y el inicio de la perfusión fría, fase previa de lo que se denomina preservación hipodérmica del órgano, hasta llegar, finalmente, a la implantación quirúrgica del órgano donado en el individuo receptor.

Los donantes vivos están por lo general relacionados genéticamente con el individuo receptor aunque, en determinadas circunstancias, los donantes vivos no están relacionados genéticamente con el receptor que haya recibido cuidados de unas Enfermeras a Domicilio en DF.

El donante vivo no relacionado genéticamente con el receptor puede estarlo emocionalmente, como sucede en la donación entre esposos y, muy ocasionalmente, entre amigos por razones altruistas.
En todo caso, la donación procedente de donantes vivos no relacionados genéticamente abre puerta a su comercialización, inadmisible desde el punto de vista ético.

Los donantes vivos relacionados genéticamente han sido utilizados y siguen siéndolo, en los trasplantes de riñón.

En el trasplante hepático, los donantes vivos relacionados genéticamente se utilizan en programas que utilizan segmentos hepáticos del hígado del donante para implantarlos en receptores en edad pediátrica.

Donantes con muerte cerebral y corazón latiendo

Son la fuente predominante de órganos para trasplantes en los países en los que la legislación lo permite. Diagnosticado el estado de muerte cerebral del donante, la función cardiorrespiratoria se mantiene mediante la asistencia mecánica adecuada.

Si la extracción del órgano se hace acompasadamente en cada uno de sus tiempos, y se inicia la perfusión con líquidos fríos (perfusión fría) del órgano casi simultáneamente con el paro cardíaco del donante (inducido por un método conocido como cardioplejía), sucede que en la práctica el órgano que se extrae no debe pasar y sufrir por la peligrosa fase de la isquemia caliente (el órgano no es irrigado por sangre pero está caliente), ya que pasa directamente a la llamada isquemia fría.

Para evitar que el órgano que ha a ser extraído de un donante con el corazón latiendo con ayuda mecánica, sufra los dañinos episodios de isquemia caliente, mientras se prepara el paciente que va a ser el receptor y se pone en marcha la logística del trasplante, ha de mantenerse hemodinámicamente estable al individuo donante, enderezando su tendencia a la inestabilidad.

Con este objetivo, en el individuo en muerte cerebral y corazón latiendo mecánicamente deben prevenirse y corregirse:

  1. La hipovolemia
  2. La hipotensión arterial
  3. La hipotermia
  4. La acidosis
  5. La diabetes insípida

Donantes a corazón parado

La escasez de donantes y el alargamiento de las listas de receptores en espera de un trasplante han propiciado los intentos de aprovechar los órganos de individuos que acababan de sufrir un paro cardiorrespiratorio irreversible, sin pulso periférico y en los que cabe la posibilidad de extraer el órgano antes de transcurridos 30 minutos de dicho paro.

Debe asumirse que los órganos de dichos donantes a corazón parado han sufrido un corto episodio de isquemia caliente antes de ser extraídos y sometidos inmediatamente, con urgencia, a una perfusión regional o general del órgano con líquidos fríos (perfusión fría) como paso previo a la preservación hipodérmica.

Este tipo de donantes se han utilizado en ocasiones con resultados aceptables en el trasplante renal y se han ensayado con resultados más que dudosos en los trasplantes de hígado y de otros órganos.

Cadáver

Sólo son aprovechables los tejidos que están normalmente muy poco vascularizados, como la córnea, segmentos de los vasos y válvulas del corazón, huesos y piel.